Prescindibles e imprescindibles para bebés

Cuando das la noticia de que estás esperando un bebé, la gente suele empezar a preguntar qué cosas necesitas o te gustaría que te regalen en el momento de la llegada del peque. Incluso hay gente que celebra las, ya conocidas, fiestas «Baby shower», en las que es una condición de asistencia el realizar un obsequio para el o la que está a punto de llegar.

Muchas veces nos juntamos con demasiados bártulos y cachivaches que ocupan espacio y con el tiempo descubrimos que han tenido uno o ningún uso. Sobre todo con el primer retoño.

Mi primer consejo es intentar «heredar» lo máximo posible de algún/a conocido/a. Es muy bonito estrenar con tu peque, pero muchas veces es un gasto innecesario, que podéis dejar para cuando crezca y tenga otras necesidades. Y si tenéis algún/a conocido/a que sepa hacer ropita será un gran triunfo, ya que, ¡podréis estrenar con poca inversión!

Dentro de las cosas imprescindibles que sí recomiendo comprar, o solicitar como regalo:

Muselinas

En primer lugar, una buena colección de muselinas. Esos pañitos de hilo fino, tan socorridos para limpiar la babas, leche que «rebosa» constantemente del peque, mocos… En definitiva todo lo que mancha un recién nacido, que no es poco. Recomiendo que estas muselinas sean siempre 100% algodón y de colores claros, ya que facilita el lavado a altas temperaturas. A mi me gustan preferiblemente en color blanco y, si tenéis la gran suerte que tuve yo de tener una mami detallista, que le haga un reborde en ganchillo de un color pastel que le de un toque único y evite que se deformen demasiado, será todo un lujo.

Muselinas

Cochecito de paseo

Lo siguiente que recomiendo adquirir es el cochecito de paseo, con sus tres combinaciones; capazo para los primeros meses, silla para cuando ya es más mayor y grupo 0 para el coche. En esto si que recomiendo encarecidamente conseguirlo de alguien que lo haya cuidado bien. Siempre teniendo una serie de precauciones al conseguirlo prestado o de segunda mano, ya que comprarlo es bastante costoso; y aunque se le da mucho uso, no es algo que tenga que ser nuevo mientras las condiciones sean buenas.

En el mercado hay infinidad de modelos con precios que oscilan desde los 200€ a 1000€ o más. Cambian las calidades de los materiales, pesos y acabados. Lo principal es que sea de un material robusto, ruedas grandes, freno en buen estado, amortiguador en las ruedas y que cumpla la normativa vigente. Aquí es fácil dejarse llevar por la emoción y la moda y optar por marcas extremadamente costosas, que simplemente ofrecen un diseño mas moderno pero que, incluso pueden llegar a ser menos seguras que las de precio intermedio. O que por cuestión de espacio en casa o maletero o su exagerado peso ya vacío, no es demasiado útil finalmente.

Conozco casos en los que, a los 6 meses de uso, han tenido que pasar al peque a una silla ligera. La razón era por no poder subir dos escalones con el chasis de una silla compacta. Ya que, con el bebé dentro, alcanzaba los 15 kg y la mamá no era capaz de meterlo en su coche por su gran peso. Y a eso añade la bolsa con todos los bártulos necesarios para el paseo…

Para elegir la silla de paseo adecuada en cada caso, es casi necesario hacer un máster en productos infantiles… En mi caso, tuve la gran suerte de que los abuelos nos lo regalaron. Sin problema de presupuesto y con la precaución de verlo con tiempo aprovechando las rebajas fue más sencillo (gracias papis!). Nos decidimos, tras mucha investigación y prueba de varios modelos en tiendas, por el trío Epic de Jané; con el grupo 0, capazo de tela y silla.

En su momento nos pareció la mejor opción y estuvimos contentos con la elección durante los 2 años de uso que le dimos. El único inconveniente fue que el modelo traía un defecto en el freno, que con el tiempo produce un ruido de rozamiento con la rueda. Mientras estuvo en garantía nos lo arreglaron dos veces sin problema. Una vez perdida la garantía nos acostumbramos al soniquete, que tampoco era demasiado molesto. Incluso ayudaba a dormir a la peque jajajajaja. Imagino que en la nueva versión ese fallo está totalmente solventado.

Trío Epic de Jané

Es importante valorar aquí la elección del grupo 0, ya que ahora existe la opción de coger el capazo matrix rígido; que sirve para ir tumbado en el chasis y se incorpora como grupo 0 para el coche. En esta cuestión, a nosotros nos recomendaron el grupo 0 rígido, ya que es más seguro en coche. Pero resultó que la peque no lo toleraba nada bien y esto es un problema para los viajes largos.

Por cierto, es un tópico decir que a los bebés les gusta el coche y se duermen siempre… Ni en mi caso, ni en casi ninguno de los que conozco sucede esto, al contrario, a los peques no les entusiasma el coche y es un lugar estresante para ellos.

Aún así recomiendo seguridad antes que comodidad en este caso. Es importante, en los viajes a contramarcha, colocar un espejo con el que el conductor pueda ver la situación del peque por el retrovisor, sin girarse, ya que es mas seguro para que no pierda la calma y se mantenga atento a la carretera.

Minicuna o cuna con reductores

Otro imprescindible, y en esta ocasión he de agradecerle a mis suegros el regalo, es la minicuna o similar (serón, nido, cuna grande con reductores…). En mi caso tenía claro que quería hacer colecho con mi peque, así que la elección fue fácil ya que no hay demasiados modelos a los que se les pueda retirar un lateral y se amarren a la cama para evitar huecos. Nuestra elección fue Minicuna colecho de la marca Micuna y además, la superabuela, me confeccionó un nido enorme y reforzado que nos sirvió para dormir en cualquier sitio hasta los 6 meses.

Minicuna Micuna colecho Cododo

Porteador

Por último, si os decidís por portear a vuestro peque, es importante que escojáis un método ergonómico. Puede ser con fular elástico o con las mochilas de porteo. Pero siempre con la posición de las piernas a modo de ranita y mirando hacia el cuerpo del porteador. Si os tira de la espalda a medida que crece, podéis añadir un pequeño cojín como asiento o cambiar la mochila a una que ya lo traiga incorporado. De esta forma podréis alargar su uso hasta que decidáis o vuestro cuerpo aguante el peso del peque.

Conclusión

Y con esto, si das pecho, se termina la lista de imprescindibles. El resto son meros caprichos, a los que hay que valorar si mejoran tu calidad de vida y ahorran tiempo o son cachivaches que estorban. Por ejemplo, existen en el mercado infinidad de mantas de juego, cojines anti-cólicos, muñecos anti-vuelco, cambiadores de mil tipos, juguetes a prueba de niños, etc… De todo eso siempre se puede inventar una versión casera con algo de imaginación, con unas toallas o similar y ahorrar espacio y dinero.

Durante los primeros meses el peque no necesita más que un entorno que le aporte seguridad, comida, higiene y protección. Una vez que empieza a explorar el mundo, más de lo mismo; un espacio seguro y limpio como la alfombra de su propia habitación. Con elementos de diferentes texturas y sonidos para poder investigar a sus anchas, primero en posición tumbado boca arriba y hacia ambos lados; luego en el suelo para potenciar la posición boca a bajo, fortalecer cuello, columna y extremidades; para posteriormente iniciar el arrastre y gateo.

No pasa nada si tu bebé no sigue la norma y le interesa antes sentarse que gatear. Siempre y cuando no fuerces a su cuerpo a posiciones mas avanzadas de lo que está preparado. Y una vez que inicie el intento de ponerse de pie, tener cuidado con la posición de los pies. Evitar el caminar de puntillas, pies hacia fuera y los tan inapropiados «tacatás» que cuelgan al niño a modo de pañal. Dan libertad con cierta seguridad y los papás tienen menos chollo, pero deforman columnas, caderas y dan muchos problemas de psicomotricidad a largo plazo, ¡creerme cuando digo que no compensa!

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